María Dorinda Criado Naveiras

Se fue en silencio, sola y sin recordar siquiera que tenía una familia

Patricia Seijo, nieta

«Se fue en silencio, sola y sin recordar siquiera que tenía una familia, porque el alzhéimer le había robado los recuerdos, aunque a su manera era feliz, ya que por lo menos recordaba a su madre. Y por si esto fuera poco, apareció este llamado covid-19 y en un suspiro se la llevó. Pero su recuerdo sigue vivo en todos los que la queríamos y desde aquí le mandamos un hasta luego»