José Luis Lago Bergón

Adiós, hasta siempre, papá

Ana Lago-Bergón, hija

No hemos podido despedirte, ni llorarte, ni acompañarte en los últimos días de tu vida, pero eso no va a impedir que tu recuerdo perdure en la memoria de todos los que te han conocido y que te lloran también, y créeme, somos muchos.

Y rompo nuestro silencio para hacer el justo reconocimiento que te mereces y, no lo dudes, merecerías muchísimos más.

Te fuiste de la misma forma en la que viviste; en silencio, por la puerta de atrás, sin hacer ruido, sin estridencias…

Gran marido, padre excepcional, amigo incondicional… no hay palabras que puedan describirte, ni consuelo que nos devuelva esos años robados por esta dantesca situación que estamos viviendo, irracional. Y no quiero ni mencionar esa maldita enfermedad que nos ha destrozado la vida a tantos, porque tu nombre no merece su mención.

Te echamos de menos, papá. Dejaste en todos nosotros un gran vacío que intentamos llenar con tus recuerdos, con tus consejos, con aquello que nos enseñaste: no hundirnos en el lamento y seguir adelante con una gran sonrisa disfrutando de los espléndidos recuerdos que nadie nos podrá robar.

Ya echo de menos tu repetida frase: «Hija, si necesitas algo, me lo pides». Sí, papá, necesito algo: necesito que descanses en paz y que estés orgulloso de todo lo que has hecho en la vida, por tu mujer, por tus 6 hijos, por tus 16 nietos y por todos los tuyos, que pueden levantar la cabeza orgullosos de haber tenido un padre, un marido y un amigo excepcional.

En cuanto podamos, convertiremos los llantos en sonrisas, en anécdotas maravillosas que nos harán reír y transformar tu ausencia en un recuerdo increíble. Es lo que tú querías.

Y por ti, así será, papá. 

José Luis Lago Bergón, empresario vigués, nacido el 16 de junio de 1936. Ingeniero industrial, trabajó durante más de 20  años en la factoría viguesa de Citroën, hasta que se hizo cargo de la empresa  de ascensores, con sede en Vigo, creada por su padre en los años 50 y que expandió por toda Galicia. 

José Luis estaba casado, tenía 6 hijos y 16 nietos. Falleció el 30 de marzo del 2020.