Jesús Fernando García Cobas

Cuánto nos habría gustado cogerte de la mano para que no tuvieras miedo

María, Marta, Marcos y Yago, hijos

Papá, hombre más de silencios que de palabras, más de escuchar que de hablar… 

Parece una ironía del destino que te hayas ido así, en el momento en el que el universo se había confabulado para que hayas podido mantenerte fiel a tu estilo hasta el final.  Cuánto nos habría gustado estar ahí, cuánto nos habría gustado cogerte de la mano para que no tuvieras miedo. Jamás pensamos que esa sería la última vez, que no te volveríamos a ver. Durante 20 angustiosos días te enviamos mucha fuerza, mucho amor…no sabemos si te llegó… Ahora sólo nos quedan los recuerdos, la angustia de no haber estado, y el desconsuelo de no poder abrazarte, abrazarnos y recordarte juntos. Esperamos que el regreso a tu origen te dé toda la paz que mereces. 

Te queremos y te añoramos.