Fidel Pinar Rodríguez

Un abuelo que se desvivía por sus dos nietos

Lucía Rey | La Voz

Aunque había nacido en Valladolid, 36 años viviendo en Río Cobo (Cervo), adonde llegó con su familia para trabajar en Alcoa, lo habían convertido en mariñano. Fidel Pinar Rodríguez fue la quinta persona fallecida por covid-19 en el Hospital Público da Mariña, en Burela. Su hija Noelia cuenta que el virus le llegó, sin saber cómo, «en el peor momento», cuando luchaba por tercera vez contra el cáncer. En las dos primeras había salido victorioso, y de ello tenían gran culpa sus ganas de vivir y de pasar tiempo con su mujer, Isabel; sus hijos, Pablo y Noelia; y especialmente con sus nietos: Alba, de 21 años, y Hugo, de 16. A la familia le queda el consuelo de los mensajes de cariño que han recibido por un hombre que «no ponía mala cara para nada» y que en el trabajo «era compañero».