Felicita Fernández

«Qué difícil no poder estar a tu lado en esos momentos»

Tu familia

Tía, te vamos a decir una cosa: nuestra heroína eres tú. Con tu marcha nos dejas una pena inmensa, no solo por la pérdida de un ser tan querido, sino también por lo difícil que se hace no poder estar a tu lado en esos momentos, poder abrazarte, poder darte las gracias y poder despedirte como te merecías y como nosotros merecíamos, un último instante juntos.

Ella amaba trabajar, amaba su Galicia y su casita en A Bugariña, pero sobre todo amaba a su familia, nosotros… Sus hermanos, sobrinos y sus personas favoritas, Mónica y Mateo. Ella nunca tuvo hijos, pero sintió lo que es amar como una madre con nosotros.

Sus alas ya estaban listas para volar, pero nuestro corazón no estaba listo para verla partir.

Descansa y vuela con la tranquilidad de que no lo has podido hacer mejor con nosotros y sabiendo que dejas en la familia un vacío irreemplazable.

Gracias por siempre mirar por tus hermanos y gracias por querernos y cuidarnos a nosotros como a tus hijos. Nosotros nos quedamos tranquilos porque sabemos que los abuelos te van a cuidar y querer como te mereces. Vuela, tía, nos despedimos de ti, pero no para siempre; volveremos a encontrarnos. Mientras, te tendremos siempre presente en nuestros corazones y sabemos que, aunque no estés físicamente, siempre estarás cuidándonos.

Solo se muere cuando se olvida. Y nosotros nunca te vamos a olvidar. Siempre vamos a estar contigo, tía. Te amamos, tía.